The Episcopal Diocese of Connecticut

Temporary Changes to the Statute of Limitations regarding sexual misconduct/Cambios temporales en el estatuto de limitaciones con respecto a la mala conducta sexual

Dear Companions in Christ,

We write to you to inform you of temporary changes to the clergy disciplinary canons regarding sexual misconduct as enacted by our 2018 General Convention, and to invite you to consider coming forward if you have experienced, witnessed, or learned of clergy sexual misconduct in our church. 

The General Convention decided that from January 1, 2019 until December 31, 2021, anyone who has been affected, directly or indirectly, by sexual misconduct at any time in the past by a person ordained in The Episcopal Church can initiate disciplinary action against the member of the clergy who engaged in the misconduct.

Sexual misconduct by clergy includes any of the following:
  • Any sexual behavior that is unwelcome, by force, intimidation, coercion or manipulation
  • Sexual activity of any kind with an employee, volunteer, student, or counselee in the cleric’s congregation, or with a person with whom the cleric has, or has had, a pastoral relationship
  • Comments or jokes by clergy toward either gender that are sexual in nature
  • Someone made to feel “less than” by a cleric’s behaviors or comments based on gender
Anyone who has experienced, witnessed, or learned in any manner of sexual misconduct by a member of the clergy may report the misconduct to one of the Episcopal Church in Connecticut’s (ECCT) three Intake Officers. ECCT’s Intake Officers have been trained to receive reports of this kind in a pastoral manner, and to start the necessary process of response. Additional information on the Clergy Disciplinary Process, including contact information for ECCT’s Intake Officers, can be found on the ECCT website at: https://www.episcopalct.org/Find-Resources/Ordained-Leaders/Clergy-Disciplinary-Process/. Any person may contact an Intake Officer without having to identify themselves, or can agree to be identified in later proceedings if the person so chooses.

The 2018 General Convention of The Episcopal Church also recognized, in a variety of ways, that the sin of gender-based violence has permeated the life of the church. All gender-based violence stems from attitudes that one gender is less than another. Globally and in our own nation, people who identify as women are valued and/or treated “less than” men. These attitudes are reflected in language and behaviors. Gender-based violence includes a wide range of behaviors from words and actions that are dismissive or have the impact of disenfranchising a woman, to sexual harassment, and sexual assault.  

All sexual misconduct and gender-based violence, whether perpetrated by clergy or laity is sinful; it disrespects others, erodes right-relationship with others and God, and tears at the body of Christ. If you have experienced, witnessed, or learned of sexual misconduct by a member of the clergy, please contact one of ECCT’s Intake Officers. If you have concerns about sexual misconduct by laity, please bring it to the attention of a member of the clergy or to the lay leadership of your faith community.

If you have any questions about the information in this letter, please feel free to contact us and/or Robin Hammeal-Urban, Canon for Mission Integrity and Training for the Episcopal Church in Connecticut who can be reached at: rurban@episcopalct.org.  

Thank you for your attention to these serious matters. Please share this information in your parish and beyond. We pray that, working together, the Body of Christ can become a safe and blessed community where we are genuinely restored to unity with God and each other in Christ.

Faithfully,
The Rt. Rev. Ian T. Douglas, Bishop Diocesan
The Rt. Rev. Laura J. Ahrens, Bishop Suffragan 

Apreciados compañeros y compañeras en Cristo,

Le escribimos para informarle sobre los cambios temporales en los cánones disciplinarios del clero con respecto a la conducta sexual inapropiada según lo estipulado por nuestra Convención General del 2018, y les invitamos a considerar la posibilidad de comunicar si ha experimentado, presenciado o aprendido sobre la conducta sexual inapropiada del clero en nuestra iglesia.

La Convención General decidió que, desde el 1 de enero de 2019 hasta el 31 de diciembre de 2021, cualquier persona que haya sido afectada, directa o indirectamente, por conducta sexual inapropiada en cualquier momento en el pasado por una persona ordenada en la Iglesia Episcopal puede iniciar una acción disciplinaria contra el miembro del clero que exhibió mala conducta.

La mala conducta sexual por parte del clero incluye cualquiera de los siguientes:
  • Cualquier comportamiento sexual que no sea de conceso mutuo, por la fuerza,intimidación, coerción o manipulación.
  • Actividad sexual de cualquier tipo con un empleado, voluntario, estudiante o pupilo en la congregación del clérigo, o con una persona con quien el clérigo tiene o ha tenido una relación pastoral.
  • Comentarios o chistes del clero hacia cualquier género que sean de naturaleza sexual.
  • Alguien hecho sentir inferior por los comportamientos de un clérigo o comentarios basados ​​en el género.
Cualquier persona que haya experimentado, presenciado o aprendido de cualquier tipo de conducta sexual inapropiada por parte de un miembro del clero puede denunciar la conducta indebida a uno de los tres Oficiales de Admisión de la Iglesia Episcopal en Connecticut (ECCT). Los Oficiales de Admisión del ECCT han sido capacitados para recibir informes de este tipo de manera pastoral y para iniciar el proceso de respuesta necesario. Puede encontrar información adicional sobre el Proceso Disciplinario del Clero, incluyendo la información de contacto para los Oficiales de Admisión de ECCT, en el sitio web de ECCT en: https://www.episcopalct.org/Find-Resources/Ordained-Leaders/Clergy-Disciplinario-Process/. Cualquier persona puede comunicarse con un Oficial de Admisión sin tener que identificarse, o puede aceptar ser identificado en procedimientos posteriores si la persona así lo decide.

La Convención General del 2018 de la Iglesia Episcopal también reconoció, de diversas maneras, que el pecado de la violencia de género ha permeado la vida de la iglesia. Toda violencia de género proviene de las actitudes que asumen que un género es menor que otro. A nivel mundial y en nuestra propia nación, las personas que se identifican como mujeres son valoradas y / o tratadas de manera inferior a los hombres. Estas actitudes se reflejan en el lenguaje y las conductas. La violencia basada en el género incluye una amplia gama de comportamientos, desde palabras y acciones desdeñosas o que tienen el impacto de privar de derechos a una mujer hasta el acoso sexual y el asalto sexual.

Toda conducta sexual inapropiada y violencia de género, ya sea perpetrada por el clero o los laicos, es pecaminosa; no respeta a los demás, erosiona la relación correcta con los demás y con Dios, y desgarra el cuerpo de Cristo. Si ha experimentado, presenciado o aprendido sobre conducta sexual inapropiada por parte de un miembro del clero, comuníquese con uno de los Oficiales de Admisión de ECCT. Si le preocupa la conducta sexual inapropiada de los laicos, comuníqueselo a un miembro del clero o al liderazgo laico de su comunidad de fe.

Si tiene alguna pregunta acerca de la información en esta carta, no dude en comunicarse con nosotros o con Robin Hammeal-Urban, Canóniga para la Integridad de la Misión y Capacitación para la Iglesia Episcopal en Connecticut, a quien puede contactar por correo electrónico: rurban@episcopalct.org


Gracias por su atención a estos asuntos serios. Por favor, comparta esta información en su parroquia y más allá. Oramos para que, trabajando juntos, el Cuerpo de Cristo pueda convertirse en una comunidad segura y bendecida en la que somos verdaderamente restaurados a la unidad con Dios y con los demás en Cristo.

Fielmente,
Rvdmo. Ian T. Douglas, Obispo Diocesano
Rvdma. Laura J Ahrens, Obispa Sufragánea


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